El Partido Comunista Internacional
El Partido Comunista Internacional N. 52 - Anteprima
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Actualizado el 25 agosto de 2026
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Lo que distingue a nuestro partido: – la línea de Marx a Lenin a la fundación de la III Internacional y del Partido Comunista de Italia a Livorno 1921, a la lucha de la Izquierda Comunista Italiana contra la degeneración de Moscú, al rechazo de los Frentes Populares y de los bloques partisanos
– La dura obra de restauración de la doctrina y del órgano revolucionario, en contacto con la clase obrera, fuera del politiqueo personal y electorero
Contenido:

 – Venezuela: Unidad de toda la clase trabajadora por aumento salarial



Venezuela
Unidad de toda la clase trabajadora por aumento salarial
Unamos todas las luchas de trabajadores activos, jubilados, pensionados y desempleados en una Huelga General para derrotar la política explotadora del gobierno burgués

Este año, con la experiencia del primero de mayo, se han vuelto a confirmar un conjunto de realidades que tiene que afrontar el movimiento obrero en sus luchas reivindicativas:

- La traición de la dirección sindical abarca no solo a la dirigencia del chavismo y sus partidos aliados, sino al llamado “sindicalismo autónomo” que hace oposición al gobierno. Ambas camarillas de sindicaleros le piden a los trabajadores que se crucen de brazos, que no luchen y esperen las elecciones presidenciales y un cambio de gobierno, un cambio de un verdugo burgués por otro.

- Se mantiene la política del gobierno burgués de los chavistas, de anulación de los salarios y su transformación en bonos que no tienen incidencia en prestaciones sociales, y la paralización e incumplimiento de los contratos, todos ya vencidos. Los anuncios del primero de mayo hicieron visible el frente unitario asumido por el gobierno, los empresarios y las centrales sindicales para negar los aumentos de salarios. EL FRENTE TRIPARTITO BURGUES SE OPONDRÁ A TODA EXIGENCIA DE AUMENTO SALARIAL.

- Los trabajadores no pueden abrigar ilusiones y esperanzas en que un nuevo gobierno burgués (de izquierda o de derecha), atenderá las exigencias de los trabajadores. Cualquiera de los gobiernos (los anteriores, el actual y los próximos), son administradores de los intereses y la dictadura de clase de la burguesía. 

Estas enseñanzas del primero de mayo quedan confirmadas en la reunión de las direcciones sindicales del autoproclamado “sindicalismo autónomo”, agrupado en el Comité Nacional de Conflicto de los Trabajadores LUCHA (CNCTL), el 17 de agosto, donde todos los asistentes coincidieron en su vieja práctica de promover una política burguesa e interclasista que frena la lucha obrera, dejando claras tres desviaciones fundamentales: en primer lugar, al agitar la consigna “Salario, Democracia y Libertad”, que desvía al proletariado hacia la ilusión reformista de defender la democracia parlamentaria y la Constitución, ocultando que el Estado democrático-burgués es solo otra forma de la dictadura del capital; en segundo lugar, al convocar a un “Programa de Reconstrucción del País”, impulsando la colaboración de clases para reactivar la tasa de ganancia patronal y la explotación asalariada a costa de mayores sufrimientos para los trabajadores; y, finalmente, al centrar su crítica en la pérdida de soberanía y en la denuncia de un “gobierno tutelado por EEUU”, inoculando el veneno del nacionalismo para encubrir que todo gobierno burgués sirve al capital, cerrando el paso a la única alternativa de clase: la independencia política, la unidad de acción por aumentos salariales y la preparación de la Huelga General Indefinida y sin servicios mínimos.

El descontento de los trabajadores no ha logrado encontrar por donde fluir porque todas las organizaciones económicas de los trabajadores se encuentran secuestradas por la reacción y el oportunismo y bloquean toda posibilidad de organización y movilización unitaria de la clase obrera. La apatía, la frustración, la decepción y el temor se conjugan entre la masa asalariada, que se encuentra cercada por la traición de las direcciones sindicales, la demagogia de los politiqueros, la propaganda patriótica, legalista y nacionalista y la represión del gobierno. Pero el descontento está allí, siempre presente, cayendo gota a gota… y el vaso se rebozará… la rabia se desbordará inevitablemente y encontrará un cauce, expulsando a los traidores en el movimiento sindical o incluso poniéndose al margen –e incluso en contra- de los sindicatos actuales y dando origen a nuevos organismos de lucha: verdaderos sindicatos de clase. Cada día el salario de miseria alcanza menos ante los precios crecientes de los alimentos y demás necesidades básicas insatisfechas; y luego se suma el drama del desempleo, el látigo de los largos apagones diarios, del agua potable insuficiente, de los hospitales colapsados y todo ese ambiente de pobreza y carencias en que está sumida la clase obrera, explotada por la burguesía, fielmente representada por el gobierno burgués de los chavistas, pero también por sus adversarios políticos en la oposición.

En ese contexto se agitan parte de las bases de los trabajadores de PDVSA y sus filiales y los trabajadores jubilados de PDVSA y PEQUIVEN.

Un sector con participación en la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (FUTPV), ha llamado a la movilización hacia Caracas, la capital venezolana, para el primero de octubre, fecha de vencimiento de la Convención Colectiva Petrolera. Los reclamos centrales planteados son: Por las 3 contrataciones colectivas vencidas, Por aumento general de sueldos y salarios igual al monto de la Canasta Básica, Por Servicio Médico, Comedores, suministro de equipos de seguridad industrial, Por el Fondo de Pensiones de los Jubilados, Por el reenganche de los trabajadores despedidos por razones políticas, Por la libertad de todos los trabajadores detenidos del PDVSA y del resto de las empresas públicas y privadas por razones políticas y otras reivindicaciones.

Actualmente el movimiento obrero es un terreno de disputa politiquera, electorera, entre las fracciones de la burguesía que se enfrentan por el control del gobierno. Y la pequeña burguesía también se suma a estas confrontaciones. Lo mismo pasa con el movimiento sindical, donde diferentes grupos asumen consignas reivindicativas aunque su objetivo real es buscar votos para los potenciales candidatos presidenciales. Hay algunos de estos politiqueros que no han disimulado mucho sus intenciones electoralistas y se han venido desgastando con rapidez ante las bases obreras y hay otros que han sido más cuidadosos y ocultan sus verdaderos intereses politiqueros detrás de sus llamados a la lucha reivindicativa; a todos se les caerá la careta más temprano que tarde y los trabajadores los reconocerán como traidores.

En el caso de los jubilados de PDVSA y PEQUIVEN, la organización que los representa (AJIP) publicó un comunicado rechazando los llamados a la movilización y la protesta a las puertas de PDVSA. Esto no es una sorpresa y ellos constantemente han mantenido un discurso patronal y conciliador, indicándoles a los jubilados que las acciones de calle significan una “patada a la mesa” en las negociaciones con PDVSA y APJ-PDV (ente que administra el Fondo de Pensiones de estos trabajadores). Pero la realidad es que el patrón (que se cogió los reales de los intereses del Fondo de Pensión) es quien le da a AJIP las indicaciones de lo que deben hacer y decir.

Efectivamente dentro de los jubilados hay muchos grupos. Y muchos de esos grupos tienen un enfoque tecnocrático y legalista, como si la lucha por el pago de los intereses del Fondo de Pensiones se tratara simplemente de una cuestión técnica. Y esa “fortaleza” técnica la exhiben para venderse como nuevos directivos o negociadores. Hay también algunos grupos que llaman a la lucha, aunque también tienen algo de desprestigio por algún “rabo de paja” en traiciones pasadas.

Y la masa de los jubilados petroleros, igual que la masa de los trabajadores activos, rumia su descontento desde una posición cómoda, esperando que el patrón les lance migajas mientas se sientan a chatear en celulares desde sus casas. Es un reflejo de la cultura de la “aristocracia obrera” petrolera que hoy sigue pesando en ese sector de los trabajadores, aunque hace años que sus condiciones socio-económicas se deterioraron significativamente.

Lo que pasa en AJIP pasa en cualquier sindicato o central sindical del país. AJIP no es una organización sindical como tal, pero la lucha de los trabajadores brota por cualquier grieta que se le presente. Por eso, aunque la razón de ser de AJIP es la gestión del Fondo de Pensiones, esta organización se ha convertido en el interlocutor de los jubilados con el patrón para canalizar solicitudes reivindicativas en materia de salud, bonos, etc.

Ahora bien, ni los sindicatos han sido proactivos en incorporar a los jubilados y pensionados (también a los desempleados) en su organización y lucha ni tampoco la dirigencia de los jubilados petroleros y petroquímicos se ha acercado a los sindicatos (o incluso a jubilados de otros sectores) para no limitar su lucha a sus exigencias específicas. Y particularmente en PDVSA y PEQUIVEN, aunque los ingresos y reivindicaciones de los trabajadores han mermado mucho, tienen en la cabeza las ínfulas e ilusiones democrático burguesas de la vieja aristocracia obrera petrolera, un estrato de trabajadores que en el pasado tuvo un nivel socio-económico superior al del resto de los trabajadores venezolanos y que los hace muy pasivos y apáticos (lo que no puede ser una justificación para no llamarlos una y otra vez a movilizarse). Estos trabajadores hoy, agobiados por la crisis y el deterioro de sus salarios y condiciones de vida, comienzan a dar muestras de ruptura con la pasividad que los ha caracterizado en el pasado. Dentro de esta masa de trabajadores ya el descontento no se limita a los trabajadores de la llamada “nómina menor”, los ubicados en los niveles más bajos de la escala salarial, sino a trabajadores de la llamada “nómina mayor” (la típica aristocracia obrera), cuyos ingresos han caído al piso.

Ahora que las camarillas gobernantes en Venezuela y EEUU hablan de renegociar la deuda y montan un gran negocio con esto, los jubilados, llenos de ilusiones, no se dan cuenta que la deuda del Fondo de Pensiones no la van a pagar, se la van a volver a robar o les van a entregar una mísera fracción del monto adeudado.


¿Qué hacer?

- Todo llamado a la movilización de los trabajadores, como la convocada para el primero de octubre desde la FUTPV, deben ser aprovechados por el movimiento sindical como oportunidades para impulsar la unidad de acción de los trabajadores por la exigencia de aumento salarial. No solo los trabajadores petroleros tienen contratos vencidos, o despidos injustificados o bajísimos salarios. No solo los trabajadores petroleros han sido sometidos a la represión. La lucha por aumento salarial es una lucha de toda la clase obrera.

- El movimiento obrero debe encontrar la manera de integrar a trabajadores activos, jubilados, pensionados y desempleados. En eso consiste la lucha de clase contra los capitalistas. No se puede seguir obviando a los desempleados, sabiendo que más de la mitad de la población económicamente activa no tiene empleo formal y estable. Debe exigirse el pago equivalente al monto de un salario completo para los trabajadores desempleados. Debe exigirse una reducción significativa de la duración de la jornada laboral que obligue a los capitalistas a ampliar sus nóminas de trabajadores.

- No limitar la agitación y la propaganda al llamado a la movilización y a tomar la calle. Esto es justo, pero es insuficiente. Se debe plantear como consigna central la unificación o convergencia de todas las luchas de los trabajadores (activos, jubilados y desempleados) en una Huelga General, indefinida y sin servicios mínimos. El llamado especifico a la huelga de los trabajadores, es también una forma de profundizar el contenido de clase de las luchas y de no dejarse confundir por los llamados a conformar movimientos interclasistas, donde las reivindicaciones obreras pasan a un plano secundario y se subordinan a reclamos reformistas, legalistas y democrático burgueses de la pequeña burguesía.

- Llamar a los jubilados a unir sus luchas con los trabajadores activos. No se trata solo de que los sindicatos incorporen dentro de sus pliegos reivindicativos las exigencias de los jubilados de PDVSA y PEQUIVEN y de los jubilados en general. Se trata también de que el movimiento de los jubilados asuma la consigna de la exigencia de un aumento significativo de los salarios; no solo de los salarios de los trabajadores de PDVSA, PEQUIVEN y sus filiales, sino de los trabajadores en general.

- Desenmascarar la posición conciliadora y traidora de los dirigentes de AJIP y su llamado a la desmovilización.

- Rechazar toda intención de convertir las luchas reivindicativas en trampolín para la participación electoral, indicando a los trabajadores que el gobierno actual es tan burgués como el próximo gobierno que se elija y que las exigencias reivindicativas no se pueden postergar a la espera de un cambio de gobierno.

- Excluir de las consignas todo llamado a la defensa de la constitución, la defensa de la patria y a la conformación de una alternativa electoral (incluso en la búsqueda de un fantaseoso “gobierno de los trabajadores y el pueblo”).

Indudablemente que en el ambiente político existe mucha confusión por una ofensiva reaccionaria en redes sociales. Así mismo, en la medida que tome fuerza un movimiento huelgario, los grupos pro-gobierno y pro-oposición se van a unir para apoyar la represión a los trabajadores. Los opositores van a pedir la libertad de sus presos, pero no les interesan los trabajadores. Y esta situación va a estar allí como una barrera de choque contra la lucha de clase. Pero la dirigencia sindical que asuma honestamente una posición de lucha consecuente, esta llamada, por lo menos a nivel de su propaganda, a lanzar la bengala indicándole a los trabajadores el curso a seguir: UNIDAD DE ACCIÓN DE LOS TRABAJADORES POR AUMENTO DE SALARIOS!, HACIA LA HUELGA GENERAL UNITARIA, INDEFINIDA Y SIN SERVICIOS MINIMOS!

Cuando algunos grupos políticos llaman a enfrentar la dictadura del chavismo, le hacen el juego al mensaje burgués de la lucha por la defensa de la democracia. Lo correcto es llamar a enfrentar al gobierno burgués del chavismo e indicando que todo nuevo gobierno (que no surja de una insurrección revolucionaria del proletariado), continuará administrando los intereses de la dictadura de clase de la burguesía. Incluso el chavismo en el gobierno ha venido aplicando (desde Chávez) prácticas características del fascismo y eso debe denunciarse, pero aclarando que la democracia es la otra cara de la moneda y que fascismo y democracia son ambas, formas de la dominación burguesa; que no hay que lanzarse en brazos de la democracia para salir del fascismo. Que se lucha no contra la dictadura de un gobernante, sino contra la dictadura de la burguesía, que está presente con el gobierno actual y con cualquiera de los gobiernos que puedan surgir de las próximas elecciones presidenciales.

Así mismo, en vez de hablar de “gobierno tutelado” el movimiento sindical clasista debe hablar del gobierno burgués como enemigo a enfrentar. Más allá de la subordinación del gobierno de los chavistas al gobierno de EEUU, todas sus acciones y políticas, las ejecutan sin ninguna presión real y simplemente actúan en función de los mismos intereses corporativos que se disputan el control del negocio del petróleo, el gas, el oro, etc. Todo gobierno burgués esta tutelado por la burguesía. Hablar de gobierno tutelado les da espacio a los demócratas (de derecha y de izquierda) que plantean la exigencia de la reaccionaria soberanía nacional (y popular).

El fuego de la lucha de clase del proletariado calienta el ambiente y busca brotar pese a que los oportunistas, los traidores y el Estado burgués le cierran los caminos para expresarse. Pero este control no será eterno. La lucha de clase se reanudará y se abrirá caminos, con verdaderos sindicatos de clase, con la huelga y la insurrección. En este camino la clase obrera requerirá de la dirección política del partido revolucionario, para no dejarse confundir por los cantos de sirena del oportunismo.